viernes, 19 de febrero de 2010

VACACIONES

Nos fuimos a la hacienda de la familia del Wilson Villarreal. Su hacienda es tan grande que llega hasta la playa y allí Wilson nos invitó a pasear a caballo.
Yo no se montar a caballo, pero no quería que se dieran cuenta de eso, así que no dije nada.

Pero al momento de montar pasé una gran vergüenza, porque no supe como controlar al caballo.

Al final Sandy terminó cabalgando con el Wilson, porque yo no pude montar al caballo de la María Pía.

Qué alegría cuando decidieron no montar más a caballo y salir a caminar por la playa... creo que me siento mucho más seguro en dos pies que en cuatro patas.

Luego llevé a Sandy a un lugar apartado y le enseñé lo que había hecho mientras ellos montaban a caballo.

 Nuestros nombres escritos en la arena.

¡Qué buenas vacaciones!

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